Cuando nuestros actos de fe se entrecruzan con la fidelidad de Dios, nuestra fe crece. En la parábola del hombre prudente que construye su casa sobre la roca y el hombre insensato que construye su casa sobre la arena, Jesús nos enseña que el simple hecho de escuchar y de aprender algo no es suficiente. Lo importante es la práctica. Porque al final de cuentas, es la obediencia la que hace la diferencia.

En el siguiente vídeo, descubrirás el papel tan importante que juega en el desarrollo de tu fe el practicar el mensaje de la Biblia, y no dejarlo simplemente como una teoría de la vida, o de Dios, o una mera filosofía.